No he leído la
nueva ley de educación del ministro Vert. Por lo que unos y otros dicen en los
medios, es posible que tenga cosas buenas y cosas malas. Pero lo que no vuelve
a sorprenderme es la catadura y el poco alcance de miras de nuestra clase
política, la que está en el poder y la que está en la oposición. Una vez más lo
vuelven a hacer.
Tenemos el país con uno de los peores sistemas educativos del
continente (desde la primaria hasta la universidad), y sin entrar en
valoraciones de tipo ideológico, la principal causa de este fracaso educativo a
todos los niveles, es que ninguno de los sistemas implantados ha tenido el
tiempo suficiente para demostrar su posible incidencia positiva en el sistema.
Después de cada nueva ley de educación, tan pronto llega el partido que está en
la oposición al poder, una de las primeras cosas que hace, es darle la vuelta
al sistema educativo, que sin haberse repuesto del anterior cambio, vuelve a
ser convulsionada de arriba a abajo. El partido de la oposición, ya ha
anunciado que lo primero que hará cuando llegue al poder es volver a cambiar la
ley hoy aprobada. Y cuando eso ocurra, y de nuevo haya un cambio de partido, de
nuevo se volverá a cambiar toda la educación. Y otra vez, y otra vez.
Señores del
Partido Popular y del Partido Socialista. Sean responsables. Crezcan. Olvídense
de sus problemas ideológicos. Dejen a un lado sus miserias. Tengan compasión de
este país que no puede aguantar más su falta de sentido del estado. La
educación es algo muy importante que no se puede tocar con cada cambio de ciclo
político. Así es en TODOS los países que encabezan los rankings educativos. ¿No
les da vergüenza? ¿Qué hemos hecho para estar representados por semejante
caterva de cenutrios?